El Vaticano

Domingo, 17 Febrero 2013
Independientemente de las creencias religiosas que cada uno pueda tener, el Vaticano es un lugar que hay que visitar almenos una vez en la vida. El sitio es impactante por la grandeza y el lujo de todo: los museos Vaticano, la Basílica de San Pedro y la plaza de San Pedro.
 
 
Aitor & Henar en la plaza de San Pedro - Vaticano
Henar y Aitor en la plaza de San Pedro
 
 

Museos Vaticanos

 
No somos expertos en arte, de hecho estamos muy lejos de entender de arte… Dada nuestra inexperiencia decidimos que la mejor opción para enterarnos de algo sería coger un guía en grupo. Recomendamos comprar las entradas de los museos Vaticano por Internet (16 €) o bien coger una visita guiada donde ya esté incluida la entrada ya que las colas de taquilla son enormes:
 
 


 
 
Como datos diremos que el Vaticano es el país más pequeño del mundo, con 900 habitantes, con la tasa de natalidad más baja del mundo, sus lenguas oficiales son el italiano y el latín y su jefe de estado es el Papa.
 
 
Quedamos a la entrada del control de seguridad para entrar al Vaticano y una vez dentro empezamos nuestra visita por los museos Vaticano. Como todos los grandes museos (como puede ser el British Museum, el Louvre etc.) nos podríamos pasar años para ver todas las obras de arte que hay dentro de ellos, así que hay que escoger qué se quiere ver. Al entrar y ver algunas de las salas ya nos dimos cuenta que aquel lugar era único y a medida que íbamos viendo más y más nos íbamos quedando fascinados. La guía ya nos anunció que todo lo dorado que estábamos viendo y veríamos a lo largo de la mañana era oro. Los museos son grandes salas que se han ido construyendo a lo largo de la historia como estancias para los Papas. Las exigencias de los Papas de frescos, mármol, oro y obras de arte en sus estancias nos dan una idea del afán de lujo y poder que construyeron en el Vaticano.
 
 
La Iglesia como motor del mundo - Vaticano
Escultura que representa la Iglesia como motor del mundo
 
 

Estancias de Rafael

 
Las estancias de Rafael nos encantaron. Fueron construidas entre 1508-1524 por orden del Papa Julio II. Por unos momentos nos imaginamos a Rafael pintando aquellos enormes frescos durante años y años… Su fresco más conocido es “La escuela de Atenas” donde pintó a los filósofos más importantes de la historia. Además, quiso hacer homenaje a Miguel Ángel que estaba pintando la Capilla Sixtina y lo incluyó en este fresco (es el hombre de botas en la escalera).
 
 
Fresco de Rafael - Vaticano
 Fresco en las estancias de Rafael
 
 
Muchas otras obras de arte de gran interés se pueden visitar en los museos como el Torso de Belvedere, para algunos la mejor escultura de la antigüedad clásica.
 
 

Capilla Sixtina - Miguel Ángel

 
Por último, el gran tesoro del Vaticano nos esperaba… la capilla Sixtina pintada por Miguel Ángel. En la capilla Sixtina es donde se realiza el cónclave para decidir nuevo Papa (dentro de unos días viviremos uno de esos días históricos ya que Benedicto XVI ha renunciado al cargo). La capilla Sixtina es un lugar de extrema belleza… los frescos de las paredes y del techo son únicos. Destaca el fresco del Juicio Final como obra estrella de Miguel Ángel. 
 
 
Desafortunadamente dentro de la capilla no se pueden sacar fotografías y os recomendamos que no lo intentéis ya que hay muchos guardas de seguridad que no dudarán en echaros fuera al mínimo indicio. 
 

Básilica de San Pedro

 
Una vez acabamos con los museos Vaticano, fuimos a ver la Basílica de San Pedro. La Basílica es la iglesia cristiana con mayor superficie del Mundo así que os podéis imaginar que nos pareció enorme. Aunque para darse cuenta de su grandeza hay que mirar bien los pequeños detalles. Por ejemplo, las letras que se pueden ver en una cenefa alrededor de la Basílica parecen no muy grandes vistas desde el suelo, pero si te fijas en las personas que las recorren por los palcos de encima tienen tamaño de hormigas en comparación a ellas… 
 
 
Interior de la Catedral de San Pedro
Interior de la Catedral de San Pedro
 
 
Estar en San Pedro nos hacía sentir que estábamos en un lugar muy importante para mucha gente con mucha fe y sentimos un gran respeto hacia aquel lugar. 
 
 

Tumbas de los Papas

 
Decidimos salir de la iglesia e ir a visitar las tumbas de los Papas que se encuentran en los subterráneos del Vaticano. Una vez más sentimos que estábamos en un lugar histórico y nos encantó poder ver aquello. La gente se aglomeraba alrededor de la tumba de Juan Pablo II para rezar por él y para darle las gracias. Sentimos entonces una fuerte emoción… no por nosotros, sino por todas aquellas personas que lloraban a su Papa y se aferraban a él. Fue una imagen que nos impactó mucho y decidimos marchar del lugar para dejar espacio a todos los que querían compartir un momento de espiritualidad al lado de la tumba de Juan Pablo II.
 
 
Cúpula de San Pedro - Vaticano
Vista de la Gigantesca cúpula de San Pedro
 
 

Plaza de San Pedro

 
Al salir de las tumbas estábamos agotados así que nos dirigimos a la enorme Plaza de San Pedro para contemplarla con tranquilidad. Una vez más nos pareció un lugar gigante, en medio de la plaza se puede ver el gran obelisco traído directamente de Egipto y alrededor de la plaza las esculturas de los apóstoles. 
 
 
Para acabar, dimos un último paseo para ver a la Guardia Suiza y pusimos rumbo a Roma con un bonito paseo. Cómo curiosidad hay que saber que la vestimenta de la Guardia Suiza fue diseñada por Miguel Angel y que para formar parte de la Guardia debes ser suizo, joven (entre 19 y 35 años), católico, ser soltero, entre otros...
 
 
Guardia Suiza - Vaticano
Guardia Suiza