El zoco de Marrakech en Ramadán

Viernes, 8 Marzo 2013

El zoco fue lo que más nos costó de asimilar de Marrakech. Nuestro primer contacto con él fue demasiado tenso y  reconocemos que pasamos un mal rato. No obstante, decidimos que se merecía una segunda oportunidad y al día siguiente volvimos.

Nuestra primera visita al zoco fue una tarde hacia las 18h. Habíamos escuchado que era mejor ir por la tarde ya que se puede regatear mejor que por la mañana. Al zoco se entra por el norte de la plaza Jemma-el-Fna y como todo el mundo apunta, es muy fácil perderse. En Marrakech no utilizamos mapa ni un solo día, principalmente por el acoso que sufríamos cuando alguien nos veía con el mapa abierto y segundo porque la mayoría de las calles no tienen nombre o no están dibujadas en los mapas. Total, que entramos al zoco sin mapa pero no nos perdimos. Aitor tiene un gran sentido de la orientación y se propuso el reto de estar orientado en todo momento, su táctica fue saber en cada instante dónde estaba el sur (es decir, la Plaza Jemma-el-Fna) para poder volver allí. Así que cada vez que girábamos él iba controlando dónde iba quedando el sur. 

 

zoco de Marrakech en Ramadán

Calle del zoco de Marrakech

 

La semana que estuvimos en Marruecos era la última semana de Ramadán y eso se notaba en el zoco. Los vendedores estaban agotados por no poder comer ni beber, y por las altas temperaturas que teníamos. Así, que a la mayoría de ellos nos los encontrábamos durmiendo en las tiendas, tirados en el suelo etc. La verdad que la situación no invitaba a entrar. Aquel día fue la primera toma de contacto y  básicamente nos sirvió para hacernos una idea de lo que allí había. Se empezaba a hacer de noche y una vez más llamaban al rezo. Para nosotros era ya de lo más normal escuchar rezar por los altavoces así que ni nos inmutamos. Pero de repente los jóvenes marroquíes que estaban por el zoco empezaron a acelerarse y a decir a todos los turistas “ce est fermé, ce est fermé” y no nos dejában pasar por según que calles. Todo eso olía a chamusquina desde el primer momento… y la situación empezaba a ser incómoda. Ellos se reían y ya se nos acercaban algunos y nos decían que no podíamos pasar por allí, que la plaza estaba por otro lado (nos indicaban la dirección erróneamente). Nosotros insistíamos en que sabíamos dónde estaba la plaza y que no queríamos ir a la plaza. Nos empezamos a mirar todos sin saber muy bien qué hacer… las tiendas empezaban a cerrar y era porque por fin podían comer después de todo el día aguantando el Ramadán. 

 

Souk des Sacochiers

Entrada al Souk des Sacochiers

 

De repente 3 chicos se pusieron muy pesados con nosotros y nos decían que teníamos que ir hacia un callejón que no había nada porque la plaza estaba por allí y que ellos iban con nosotros. Les contestamos de la mejor manera que supimos diciendo que estábamos orientados y no necesitábamos su ayuda pero se nos pusieron chulitos. Nos decían que qué pretendíamos, que fuésemos por aquella calle y ya uno se nos puso delante impidiéndonos ir hacia donde estaba todo el mundo… la situación era tensa y la gota que colmó el vaso fue cuando ya nos empezaban a dar golpecitos en el brazo. Nos cabreamos mucho y hasta que nuestra actitud no cambió a ponernos a la defensiva  no logramos escapar de aquella “encerrona”. A todo esto hay que destacar que un tendero salió a gritar a los chicos que se estaban dedicando a importunarnos y a decirnos que nos fuésemos y que no les hiciésemos caso. Se quedaron discutiendo entre ellos y salimos del zoco rápidamente. La actitud de aquellos jóvenes fue incluso agresiva ¿Qué hobby es este de fastidiar el día a alguien que ha venido a tu país, está dando una vuelta por sus tiendas seguramente para comprar? La experiencia había sido horrible y nos planteábamos muy seriamente si volveríamos a entrar allí. No fuimos los únicos a los que les pasó esto, se pusieron de acuerdo entre unos cuantos por todas las calles para ir engañando a la gente y fue muy incómodo. Además como estaba todo oscuro y algunas tiendas cerraban durante unos minutos para comer no sabíamos muy bien qué estaba pasando allí.

Al día siguiente, más calmados, decidimos que el zoco se merecía otra oportunidad. No queríamos volver a pasar por aquel mal trago y decidimos que iríamos por la mañana, con buena luz del día y cuando la gente estaba más descansada de haber dormido durante la noche. Decidimos que teníamos que entrar como si lo del día anterior no hubiese pasado y sin prejuicios. El panorama que nos encontramos fue totalmente diferente. Los tenderos nos acogieron todos con una sonrisa, pudimos hacer compras regateando y hablando con muchos de ellos… eso ya era diferente. Pasamos varias veces por las mismas calles y nos decían: “que ya habéis pasado muchas veces por aquí, me suena tu cara!”.  En el zoco podéis encontrar de todo: ropa, pañuelos, imanes, juegos de té, bolsos, alfombras, babuchas, especias, comida, pulseras… Eso sí, tendréis que regatear por todo y no conformaros con el primer precio ya que es abusivo. A nosotros nos encanta regatear así que nos lo pasamos bien practicando el deporte nacional de Marruecos. Podéis ver trucos para regatear aquí. Aquella mañana fue una mañana tranquila y necesitábamos aquella reconciliación con el zoco de Marrakech.

 

Plaza del zoco de Marrakech

Plaza del zoco de Marrakech

 

El zoco de Marrakech

Artículos de cuero en el zoco de Marrakech

 

Consideramos que somos personas muy respetuosas con los demás, viajamos con una pasión increíble y siempre sabemos sacar lo bueno de cualquier lugar. Después de nuestra segunda visita al zoco nos sentimos bien con nosotros mismos al no llevarnos aquella mala imagen que nos habíamos formado el primer día. Después, reflexionando, creemos que tuvimos mala suerte. En Marruecos encontramos a mucha gente que nos ayudó, encontramos miradas tiernas y profundas. Aquel día simplemente tuvimos la mala suerte de encontrarnos a unos maleducados, que los hay en todos los lados. 

Nuestra recomendación para ir al zoco en época de Ramadán es clara: id mejor de día o bien entrada la noche ya que sobre las 18h es cuando la gente de allí hacen su primera comida, las tiendas cierran y te puedes quedar desorientado. Por la mañana el zoco es un lugar alegre y bien entrada la noche, cuando ya han comido, la gente sale en masa a la calle ya que ya han recuperado las fuerzas. Entonces todo el mundo está de buen humor otra vez. En este caso nos toca a los de fuera adaptarnos a las costumbres del lugar. 

Y por supuesto: recomendamos ir al zoco de Marrakech! Que nadie coja miedo… nosotros explicamos nuestra experiencia pero igual que tuvimos una mala, tuvimos una buena. Y en la mala estuvo aquel tendero que salió a echarnos una mano. El zoco es un lugar que caracteriza demasiado a Marrakech como para saltarse su visita.

 

Bolsos en el zoco de Marrakech

Bolsos en el zoco de Marrakech

 

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