Alrededores de Mandalay: Sagaing, Inwa y Amarapura

Domingo, 6 Noviembre 2016

Para nuestros días en Mandalay teníamos pensado visitar los alrededores de la ciudad. Queríamos ir hasta Sagaing, Inwa y Amarapura en una excursión de un día. La idea inicial era alquilar una moto y hacer la visita por nuestra cuenta igual que habíamos hecho en Bagan. Pero nos bastaron pocas horas en Mandalay para darnos cuenta que no era Bagan. Tan solo dejar las mochilas en nuestra habitación, el hotel nos dejó dos bicis para recorrer la ciudad. La caótica Mandalay  hizo que ese paseo no durase más de 10 minutos ya que estuvimos a punto de ser atropellados un par de veces. En Mandalay no existen las normas en la carretera así que si es vuestra primera vez en un sitio con semejante tráfico, no os recomendamos la experiencia.


Como nos dio bastante miedo conducir por Mandalay, decidimos alquilar un coche con conductor para ir a las antiguas capitales birmanas.  El precio por todo el día fue de aproximadamente 20€ y acordamos que nos llevaría a las tres capitales y que veríamos el atardecer en el puente U Bein de Amarapura. Además, no pagamos entrada “revolucionaria” para visitar las capitales.
 

 

Qué ver en Sagaing

 

Sagaing fue nuestro primer destino en la ruta por los alrededores de Mandalay. Quizá fue la que menos nos gustó pero si se dispone de un día entero para estas visitas, vale la pena acercarse. Sagaing es una gran colina tranquila, con poco turismo y con algunos templos interesantes.

 

Monte Sagaing
 

Buddha en Soon Oo Pon Nya Shin Pagoda
 


Empezamos la visita con la academia de budismo de Sagaing. Su cúpula en forma bola nos llamó la atención mientras subíamos a la colina y le dijimos al conductor que parase. Vimos algún estudiante por los alrededores mientras curioseábamos.

 

Cupula de la Universidad en Sagaing
 

Decenas de Budhas en Sagaing
 


Seguimos colina arriba hasta llegar a una pagoda que es como un pasillo lleno de budas. Por el pasillo hay pequeñas placas con el nombre de las personas que han hecho donaciones, incluidos españoles. Desde lo alto, las vistas de Sagaing valen la pena.

 

Budha en Sagaing
 

 

Qué ver en Inwa


Inwa (también conocida como Ava) fue uno de los lugares más mágicos que descubrimos de Myanmar. Y eso fue gracias a que nos saltamos todo lo que hace todo el mundo (alquilar un coche de caballos) y seguir nuestro instinto para visitar Inwa a pie.


Pero hablemos primero de cómo llegar a Inwa. Bajamos de Sagaing y nuestro conductor nos llevó a un embarcadero y nos dijo que teníamos que comer en el restaurante que había allí ya que una vez en Inwa no habría nada. Accedimos a entrar en el restaurante cutre y poco después vimos que todos los conductores hacían lo mismo con el resto de turistas. El restaurante de lo peor que probamos en Myanmar, unos noodles sin sabor y bajo una higiene cuestionable.


Acabamos de comer y nos decidimos a montarnos en el coche cuando el conductor nos dice que tenemos que ir en barco hasta Inwa y una vez allí alquilar un coche de caballos para recorrer la ciudad ya que es muy grande y por nuestra cuenta no lo podremos hacer. Le decimos que le hemos pagado para que nos lleve a las 3 capitales birmanas y que solo nos va a llevar a dos ya que nos estaba dejando en el embarcadero para que solos pasásemos a Inwa y allí nos espabilásemos para visitarla. Habíamos visto por Maps.me (una app offline que usamos siempre en nuestros viajes y que siempre la clava) que hay un puente para ir con coche pero el conductor nos decía que no era posible. Bueno, después de discutir un rato y mirar en Maps.me que parecía un lugar muy asequible para hacer andando (unos 3 Km de punta a punta) le decimos que cruzaríamos nosotros en barco y que nos espere allí hasta que volvamos. Pagamos 800 Kyats por persona para ir y volver en un barco que hace el trayecto en 2 minutos siendo generosos. 

 

Monasterio Maha Aung Mye Bonzan en Inwa
 

Desada Taya en Inwa o Ava
 


Una vez salimos del embarcadero en Inwa, decenas de coches de caballos estaban esperando a los turistas para hacer la ruta de turno. Nos empezaron a ofrecer el servicio por 8.000 Kyats y a medida que ibas andando mientras te advertían que sería imposible hacerlo por nuestra cuenta ya que un monasterio estaba a 8Km, nos llegaron a bajar el precio a 4.000 Kyats. Nosotros que nos fiamos ciegamente de Maps.me les dijimos a todos que no y fuimos los únicos de aquel barco que salimos a explorar Inwa a pie. La mejor decisión del día.
 Inwa fue uno de los lugares que más nos sorprendieron del viaje. Su entorno rural y tranquilo fue una bocanada de aire fresco después de pasar unos días en la caótica Mandalay. El paseo por Inwa nos duró un par de horas que bien podrían haber sido tres o cuatro si no hubiésemos estado un poco preocupados porque no le habíamos dicho al conductor que finalmente haríamos el trayecto a pie y tardaríamos más de la cuenta. La experiencia fue completamente increíble. Llegamos solos a sitios donde ningún otro turista llegaba y la gente se sorprendía de vernos allí pero al mismo tiempo nos sonrían contentos.

 

Pagoda entre la maleza
 


En Inwa presenciamos uno de los momentos más emocionantes del viaje al ver unas señoras haciendo un ritual de danza a un dragón ya que su etnia cree que son descendientes del dragón. Un hombre al vernos nos vino a explicar brevemente que era un momento de mucha alegría para ellas y una suerte que lo hubiésemos podido ver. 

 

Mujeres rezando al dragon en Inwa
 


Tras un rato en la ceremonia, continuamos nuestra ruta a través de plataneros hasta llegar a unas pagodas abandonas y un monasterio de teca. Allí te hacían pagar al entrar pero como nosotros no íbamos en caballo, entramos por detrás del monasterio (igual que vimos hacer a una mujer de allí) y no pagamos. La verdad que nos dimos cuenta al salir que la gente estaba pagando pero nos alegramos de no contribuir con el gobierno corrupto del país.

 

Inwa al estilo Indiana Jones
 

Escuela en Inwa
 


Hicimos parada en algunos templos famosos donde veíamos que los coches de caballo se dirigían pero lo verdaderamente emocionante del día fue recorrer Inwa por nuestra propia cuenta, sintiéndonos como completos exploradores por caminos que nadie pisaba y ver la cara de sorpresa de la gente al vernos por allí solos.


Pasadas 2h (quizá algo más), volvimos al embarcadero y nos volvimos a montar en el coche. El conductor nos preguntó si lo habíamos hecho caminando y le dijimos que sí y que además nos había encantado. No fue demasiado simpático a partir de entonces ni nosotros con él. 

 

Murallas de Inwa o Ava
 

Torre inclinada en Inwa
 

 

 

Qué ver en Amarapura


La última parada de nuestro viaje era Amarapura. Por la mañana ya habíamos estado brevemente en Amarapura para ver el almuerzo de los monjes en el monasterio Mahar Gandar Yone. Una actividad completamente intrusiva ya que de tan famoso que se ha hecho, está repleto de turistas inmortalizando el momento en el que los monjes van hacia el comedor. Llega a ser realmente preocupante el comportamiento de algunos con un millón de fotografías y un millón de “ofrendas” sin sentido. 

 

Centenares de monjes recibiendo ofrendas
 

Hora de la comida en el monasterio de Amarapura
 


Pero ahora se acercaba la hora del atardecer y queríamos vivirlo en el puente de U Bein, el puente de teca más largo del Mundo con una longitud de 1.2 Km. 


Como muchos de vosotros sabéis, el viaje a Mynamar lo hicimos para Navidad, época seca. La época es perfecta para el clima pero tiene un inconveniente: en el puente de Amarapura no hay demasiada agua y no luce tanto como cuando el agua está alta. Y no es solo eso, sino que la sequía hace que se vean todos los restos de basura que hay en el fondo y llega a dar auténtico asco. De hecho, para sacar las fotos que veis nos tuvimos que meter entre todo tipo de porquería.

 

Puente de teca U-Bain


Basura por doquier en el puente UBain
 


Si quitamos el problema de las toneladas de basura que se veían y que no dejaban de sorprendernos pues es uno de los lugares más turísticos del país y poco les importaba tenerlo así, el atardecer fue espectacular. Uno de los atardeceres más bonitos que hemos vivido en nuestra vida. Myanmar nos estaba dejando atardeceres increíbles pero ese fue uno de los más fotogénicos.

 

Aitor fotografiando el atardecer
 

Atardecer en Amarapura
 


Cuando ya nos dimos por satisfechos subimos por el puente (al tener 1.2Km de largo puedes subir y bajar por varios sitios) y volvimos al coche. 

 

Puesta de sol en Amarapura
 

Puesta de Sol en el puente U-Bain
 


El día había terminado y estábamos contentos de haber visitado Inwa por nuestra cuenta y del bonito atardecer en el puente U Bein. Volvíamos a Mandalay y para acabar bien el día le dijimos al conductor que nos dejase en el “V café sky bar”, donde el día anterior ya habíamos disfrutado de unas hamburguesas espectaculares. El precio es realmente barato y fue nuestra vía de escape a los ya aborrecidos noodles y arroces. Una cena tranquila, con buena música y buena comida para acabar el día como se merece.