Myanmar ya ha cambiado

Miércoles, 3 Febrero 2016

Queríamos que el primer post sobre Myanmar se titulase así. Quizá sea un titular demasiado rotundo pero nosotros lo hemos percibido así estos días. Decidimos ir a Myanmar porque habíamos leído en muchos blogs que era un destino poco frecuentado por turistas, un país virgen con una gente encantadora. También habíamos leído que había que ir pronto a Myanmar porque el país “está cambiando a ritmo acelerado”. Sentimos deciros que para nosotros ya ha cambiado.


Nuestro viaje fue en temporada alta y quizás eso influya en nuestra percepción de cómo hemos visto las cosas. Ante todo queremos decir que el país tiene lugares únicos que merecen ser visitados. Los miles de templos de Bagan y la vida alrededor del Lago Inle bien merecen desplazarse hasta allí. Pero si vais con la idea de que es un país poco turístico e incluso que la gente se sorprende de verte… dejad que os digamos que si realizáis la típica ruta de Yangon, Bagan, lago Inle y Mandalay tenéis que ir con otra idea en mente.


Bagan está masificado de turistas. Es cierto que te puedes alquilar una moto eléctrica como hicimos nosotros y tener ratos en los que vas por caminos tú solo. Pero en los principales templos estarás con un montón de turistas. En el atardecer éramos unas 600 personas solo en nuestra pagoda para ver el atardecer… y hay miles de ellas… la gente local sabe que todo el mundo va allí y las entradas a los templos están llenos de gente que te intenta vender souvenirs. En algunos sitios llega a ser cansino de tantas veces que has de decir que no.

 

Aglomeracion al atardecer en Bagan

 

Decenas de buses en Bagan
 


Ya han aprendido que pueden sacarle dinero, mucho dinero al turista. Es por eso que los precios de los hoteles son desorbitados por la calidad que ofrecen. Esto lo comentaremos en otro post aparte porque sinceramente por la diferencia de precio, es mejor buscar un hotel de mayor calidad o un resort y pagar, a veces, 15€ más la noche. El precio medio podrían ser 40€/noche en un hotel que para nosotros sería de 1 estrella. Nosotros probamos de todo así que ya os contaremos nuestros consejos sobre el alojamiento.

 

Kakku lleno de buses
 


Si no eres local tendrás que pagar por todo. ¡Incluso para entrar a las ciudades! Para entrar a Bagan pagamos 20$ cada uno (o 20€ que son muy listos…). Aterrizamos en el aeropuerto y sin decirnos ni tan siquiera “hola” ya nos gritaban “ticket, ticket!”. Nadie se salva, ya entres por avión o carretera. “Give me your money” y luego si eso “Welcome”. De la misma manera tendrás que pagar 10$ por entrar al lago Inle. Y en Yangon, Bago y Mandalay también tienen una entrada revolucionaria de unos 10.000 Kyats para ver los principales monumentos.

 

Cualquier cosa sirve de taxi
 


Pero los 10.000 Kyats no son suficientes. Después si te ven con una cámara de fotos te hacen pagar también entre 300-500 Kyats, en cada pagoda, edificio que visites. Si además llevas pantalones cortos te ofrecerán la típica falda que llevan ellos (logyi) y a la salida te dirán que les des 1.000 Kyats o lo que les parezca oportuno. Y como a todos los templos has de entrar descalzo, en muchos de ellos, te dirán que dejes los zapatos en una estantería y de nuevo al acabar te pedirán 1.000 kyats o una donación obligatoria en el mejor de los casos.

 

Embarcadero de Nyaung Shwe en el que te ofrecian botes a todas horas
 

Embarcaderos del lago Inle llenos hasta la bandera
 


Por eso decimos que Myanmar ya ha cambiado. Si bien es cierto que estos pagos no son mucho dinero, para un occidental, es la sensación de ser un cajero automático soltando billetes cada 5 minutos y repetir la operación en cada templo que visitas. 
Sobre la gente… hemos leído en muchos blogs que la gente en Myanmar es de las más amables del mundo. Hemos de decir que, en general, han sido muy amables con nosotros. Sobre todo en las zonas rurales (cuando hicimos el trekking desde Kalaw al lago Inle) fue donde vimos que la gente sonreía más y se interesaba de forma sincera por nosotros. Pero también es cierto que creemos que se exagera sobre este tema… La gente es amable, ¡pero en muchos otros países también lo son de la misma forma! En Uzbekistán por ejemplo todo el mundo se nos acercaba para hablar con nosotros, también tenían sonrisas increíbles y eran super cercanos. 

 

Grupo de peques en el trekking del lago Inle
 


Con todo esto, simplemente queremos mostrar la realidad que nosotros percibimos. Seguramente hace años el país estaba mucho más cerrado y todo era mucho más auténtico. En cambio, ahora mismo es un país muy turístico y en el que tienen gran habilidad para sacarte el dinero. Creemos que quien quiera buscar esta autenticidad y virginidad en el país todavía puede pero no yendo a los típicos lugares que vamos todos la primera vez que visitamos el país. La mayor parte del país sigue cerrado al turismo y has de pedir permiso para poder ver muchas regiones. Seguramente si vas por esas zonas la gente se sorprenda al verte, tendrán la inocencia de venir a hablar contigo sin querer venderte nada, etc. Pero nosotros no vimos esa realidad en la ruta que hicimos.


¿Vale la pena Myanmar? ¡Sí, claro que sí!

 

En los próximos posts os iremos enseñando los maravillosos lugares que hay para ver, que son muchos. Solo queriamos deciros eso… que es mejor no ir con la idea de que Myanmar es un país que vive aislado del mundo, que no conoce el turismo y dónde todo el mundo se abalanzará sobre vosotros con curiosidad de saber por qué habéis hecho tantos kilómetros para visitarlo… Myanmar ya ha cambiado, ya no es ajeno al mundo exterior, así que no esperéis encontrar el país mitificado que circula por la red y así disfrutaréis del país sin llevaros una decepción en ese aspecto.

 

Pero lo dicho, Myanmar merece muchísimo la pena y si lo visitáis os encantará. Simplemente ya no es ese país cerrado que vivía en una burbuja...

 

Iban de boda y nos invitaban a unirnos
 

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