Descubre el hostel de nuestros sueños

Cuando menos te lo esperas ya tienes otro viaje en mente y una vez más has de pensar en uno de los pilares fundamentales de todo viaje: el alojamiento. Nos pasamos muchas horas buscando aquel lugar perfecto para nosotros, la que será nuestra casa por unos días. Esta vez estamos de suerte porque desde HostelBookers nos han pedido que expliquemos cómo sería el hostel de nuestros sueños. Así que, para que nuestros deseos se hagan realidad, escribimos este post como candidatura al concurso de HostelBookers  “HostelBookers busca el hostel de tus sueños”. Seguid leyendo porque nuestros deseos son órdenes para HostelBookers
 
 
En algún lugar remoto de Persia, Aitor y Henar se disponían a completar el que sería uno de sus mayores retos viajeros: cruzar el desierto de Kavir. Tras largos días de travesía, las condiciones extremas empezaban a pasar factura: el calor era la principal fuente de agotamiento, cada paso costaba más que el anterior y los signos de deshidratación eran evidentes. Caminaban en silencio, pensando que solo un milagro les haría recuperar las fuerzas necesarias para seguir adelante. Descansar, necesitaban descansar.
 
Pero entonces algo les llamó la atención, a escasos treinta metros parecía que algo brillaba con fuerza en medio de las dunas de arena. Se miraron. ¿Era un espejismo o era realidad?
 
  
Henar & Aitor en el desierto
 
 
De repente las fuerzas aparecieron de la nada y juntos empezaron a correr hacia aquel extraño objeto. Sí, allí estaba. Aitor lo cogió sin dudarlo, estaba ardiendo. Nuestros jóvenes viajeros no podían creer lo que estaban viendo… era un lámpara de estilo árabe. Henar la observaba con curiosidad. Aitor se la entregó para que quitase la arena que la cubría. No podían creerlo, había una inscripción. Frotaron más fuerte y, con cierto nerviosismo, los dos leyeron al unísono “HostelBookers”. 
 
 
Henar y Aitor al descubrir la lampara del genio
 
 
De repente la lámpara empezó a agitarse, tanto que se les cayó de las manos. Y allí estaba… un gran pie mágico salió de la lámpara. Aitor y Henar se miraron atónitos, no podían creer lo que estaba pasando. ¡Un pie saliendo de una lámpara! Ellos siempre habían creído en la magia de los viajes como metáfora pero esto estaba yendo mucho más lejos. 
 
El Gran Pie empezó a hablar:
 
- Hola mis amos. Soy el Gran Pie de HostelBookers, aquel que puede crear el hostel de sus sueños en tan solo tres deseos. Piénsenlos bien porque sólo tendrán una oportunidad para formular cada deseo. ¿Y bien, cómo es el hostel de sus sueños?
 
 

 
 
Incrédulos, Aitor y Henar se miraron sin saber qué decir. ¡Por fin! el milagro que necesitaban estaba allí mismo. Pensaron que finalmente podrían descansar en un lugar en condiciones y recuperar las fuerzas para completar su peripecia a través del Kavir. Henar, que siempre había creído más en magia que Aitor, le dijo al Gran Pie:
 
- Hola Gran Pie, somos Henar y Aitor. Nos dedicamos a viajar por todo el Mundo y explicamos nuestras aventuras en cometeelmundo.net. Hoy nos encontramos perdidos en medio del desierto y un hostel es justo lo que necesitamos para seguir adelante… Pero Gran Pie, todavía no sabemos nuestros tres deseos para crear el hostel de nuestros sueños. 
 
- No se preocupe mi ama, yo me vuelvo a mi lámpara y cuando haya decidido con el amo los tres deseos, vuelva a frotar la lámpara que saldré para que sus deseos se hagan realidad.
 
Y el Gran Pie se desvaneció para entrar en su hogar. Sin perder más tiempo, nuestros protagonistas empezaron a discutir sobre qué requisitos tendría que tener el hostel de sus sueños. La responsabilidad era muy grande porque además tenían que resumirlos en tres deseos para llamar al Gran Pie. 
 
Para Aitor lo más importante era un buen colchón para descansar y una buena cocina. Llevaba tanto tiempo sin poder cocinar… En cambio Henar pensaba que necesitaban un hostel con muchos más viajeros para poder pedirles consejo sobre cómo continuar su ruta. ¿Crearía el Gran Pie un hostel para ellos solos o dentro habría más gente? No podían dar nada por supuesto así que tenían que tener todo en cuenta. Aquella conversación se estaba alargando porque podrían estar en aquel lugar tan especial con el que siempre habían soñado. Ambos coincidían en una cosa: pasarían allí varios días para retomar fuerzas, así que necesitaban un lugar acogedor, con buen ambiente. Creían que para que eso fuese posible necesitaban un hostel con instalaciones muy variadas: obviamente las habitaciones para descansar, si fuese posible pedirían que las taquillas para dejar las maletas estuviesen fuera de las habitaciones para no despertar a la gente por las noches, además necesitaban una sala con sofás para ver la televisión y ordenadores con buena conexión a internet para escribir en su blog que todo estaba saliendo bien. ¡Y enchufes! un enchufe al lado de cada cama iría genial para cargar el móvil y volver a estar localizables. También querían una cocina bien equipada para poder cocinar y recuperar fuerzas. Creían que la cocina tendría que tener un lugar habilitado para que los viajeros que se fuesen dejasen la comida que les habría sobrado y así otros viajeros podrían aprovechar esas sobras, ¿para qué tirar comida si otro puede comer de ella? Henar también soñaba con tener unas buenas duchas para quitarse toda la arena y el calor de encima. Aitor comentaba que con el calor que hacía en el desierto durante el día y el frío por la noche, necesitarían un hostel con una buena climatización para estar a gusto. El toque final del hostel de sus sueños sería un patio o terraza donde poder ver las estrellas por las noches, sería el lugar mágico donde refugiarse al acabar el día. Pero sobre todo gente, necesitaban a más gente para que la experiencia fuese completa. Con ellos podrían intercambiar experiencias, se podrían dar consejos, podrían aprender unos de otros. Y como no, querían que el hostel de sus sueños tuviese a un personal trabajando en él muy amable que les pudiese indicar la manera más óptima de cruzar el gran desierto de Kavir.
 
Ahora llegaba lo difícil, ¿cómo le decían al Gran Pie que querían un hostel con todos estos requisitos? Los dos se miraron y con un gesto de complicidad frotaron con fuerza la lámpara, ya sabían cómo se lo dirían al Gran Pie.
 
- Gran Pie de HostelBookers – dijo Henar – Vemos que tus poderes son increíbles, hemos estado hablando sobre cuál sería el hostel de nuestros sueños durante un buen rato….
 
- Ya les he escuchado, pensaba que nunca acabarían – interrumpió el Gran Pie. 
 
- ¿Ah sí? ¿Nos has escuchado? Así que el Gran Pie también tiene el poder de escuchar a través de la lámpara… – dijo Aitor – Pues entonces no hay nada más que pensar, nos crearás un hostel con solo un deseo. 
 
- Gran Pie, ¡¡¡deseamos un hostel tal y como has escuchado!!! – dijeron los dos con gran entusiasmo.
 
El Gran Pie sonrió y allí, en medio de la nada, con sólo un chasquido de dedos hizo aparecer el hostel, aquel hostel que nunca olvidarían y al que sin duda volverían muchas veces para sentirse como en casa, o mejor si cabe. 
 
 
Hostel en Estocolmo
 
 
 
Aitor y Henar finalmente sólo utilizaron un deseo. ¿Y tú querido lector, cómo utilizarías los dos otros deseos para completar el hostel?