La cisterna de Yerebatan o la cisterna Basílica: un tesoro bajo tierra

Sábado, 15 Febrero 2014

La cisterna de Yerebatan, también llamada cisterna Basílica, fue el lugar más curioso que vimos en Estambul. Hicimos el viaje con la idea de ver muchas mezquitas y de vivir la esencia de la ciudad pero a pesar de tener marcado en el mapa visitar la cisterna de Yerebatan, tampoco le dábamos demasiada importancia. 


La cisterna se encuentra a escasos metros de Santa Sofía aunque la entrada no está del todo bien indicada. El horario de apertura es de 9 a 18.30h (martes cerrado) y la entrada cuesta 10 TL.

 

Entrada a la cisterna de Yerabatan
 


Cuando descendimos hasta la cisterna nos llevamos una gran sorpresa. No esperábamos que fuese tan grande, en total hay más de 330 columnas romanas de unos 9 metros de altura. Es decir, la cisterna es enorme y muy alta. La cisterna está iluminada con una luz tenue que incide en las columnas. Además, tienen puesta música clásica que da cierto misticismo al lugar.

 

Columas cisterna Basilica

 

Interior cisterna de Yerabatan
 


Lo ideal es visitar el sitio a la hora de comer para evitar las colas y los grupos organizados y disfrutar así del encanto del lugar. 


Hay diferentes pasarelas que recorren la cisterna. Si se va hasta el fondo y se gira un poco hacia la izquierda, se llega a dos columnas muy curiosas ya que en la base hay dos cabezas de medusa. La medusa es un personaje mitológico que convertía en piedra a todo aquel que le miraba a los ojos. Siguiendo esta teoría, las cabezas están colocadas una boca abajo y la otra de forma lateral para anular así el efecto de la petrificación. Vale mucho la pena acercase hasta estas columnas ya que las cabezas son muy grandes.

 

Cabeza medusa invertida en la cisterna Yerabatan

 

Cabeza medusa recostada en la cisterna Basilica 
 


La finalidad de la cisterna Basílica era la de abastecer de agua a la zona amurallada de la antigua Constantinopla que comprendía el palacio Topkapi. Fue construída en el siglo VI así que, como podéis ver, está en perfecto estado para ser tan antigua. En Estambul se construyeron 60 cisternas y esta es la más grande.

 

Peculiar columna en la cisterna de Yerabatan
 


El sitio nos encantó y aunque sea una visita relativamente rápida es muy recomendable hacerla. Es un sitio muy diferente a los demás que se pueden visitar en la ciudad y con mucha historia a sus espaldas. Os recomendamos llevar una buena cámara de fotos si queréis que salga alguna foto decente ya que la luz del interior es muy escasa. Además, cuidado con el suelo porque hay varias goteras y en algunos sitios el suelo está mojado. 

 

Columnata en la cisterna de Yerabatan
 


Ciertos días del año se hacen conciertos de música clásica dentro de la cisterna, deben de ser increíbles ya que seguro que la acústica es muy buena allí dentro. Si tenéis la suerte de estar por Estambul cuando los hagan, seguro que seréis unos privilegiados si podéis disfrutar del espectáculo. 

 

Reflejos en la cisterna de Yerabatan

 

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