Visita a la Acrópolis de Atenas: cuna de nuestra civilización

Sábado, 14 Marzo 2015

El plato fuerte de Atenas es la Acrópolis y su simple visita justifica cualquier viaje a la capital griega. No todo el mundo comparte nuestra opinión pues son muchos los que critican la Acrópolis porque solo encuentran ruinas.


La Acrópolis se ha de visitar pensando que lo que tenemos ante nuestros ojos tiene más de 2.000 años de antigüedad. Lo realmente espectacular es que todo aquello se conserve después de más 2.000 años. Cuando estás allí y ves cada templo, cada escalera, cada relieve… te das cuenta que es un milagro que después de tanto tiempo puedas estar paseando por la que fue la cima de máximo culto para los griegos. 

 

Vistas al Acropolis iluminada por la noche
 


Tenemos que admitir que antes de ir a Atenas no teníamos una imagen clara de lo que nos encontraríamos en la Acrópolis. Obviamente, habíamos visto el Partenón mil veces en fotografías pero el Partenón es simplemente uno de los templos de la Acrópolis. Quizá por eso la Acrópolis fue para nosotros una gran sorpresa donde disfrutamos cada paso que dimos.


El día que llegamos lo primero que hicimos fue comprar un libro de esos que te enseñan Atenas cómo es ahora y cómo era antes. Estos libros los vimos por primera vez en Roma y cometimos el error de no comprarlo. Esta vez queríamos hacer la visita a la ciudad documentándonos y mirando en el libro cómo eran los templos en su máximo esplendor. Este juego nos gustó mucho y alucinábamos cuando leíamos y veíamos las fotos con las partes que faltaban.

 

Vistas a los Propileos del Acropolis
 


La entrada a la Acrópolis cuesta 12€ y con esa entrada puedes ver también los lugares más emblemáticos de la ciudad como el cementerio de Keramikos, el ágora romana, el ágora antigua y el templo de Zeus. Si eres estudiante, la entrada es gratis. Al ir en febrero, no nos encontramos a demasiada gente pero dicen que en verano hay aglomeraciones en la Acrópolis. Sinceramente, un lugar así repleto de gente tiene que perder el encanto. Es por eso que recomendamos madrugar porque a las 10 o 11h es cuando todo el mundo empieza a llegar. Y para madrugar hay que tener en cuenta que la subida a la Acrópolis es una media hora pero que te encuentras vistas muy bonitas mientras subes y que te entretienes mucho más de lo que uno tiene estimado.


La visita a la Acrópolis es una mañana larga. No hay ningún sitio para comer dentro de la Acrópolis, así que razón de más para empezar temprano la jornada.

 

El Acropolis de noche

 

 

¿Qué ver en la Acrópolis?

 

Como hemos dicho antes, la Acrópolis es mucho más que el Partenón. Literalmente Acrópolis quiere decir “ciudad alta” y fue el lugar más importante de la Antigua Grecia. Una ciudad amurallada dedicada a rendir culto a los Dioses y con Atenea como protagonista.

 

  • El Odeion de Herodes Ático: O mejor dicho, el teatro más espectacular de Atenas. Lo primero que nos encontramos tras pasar por la taquilla de la Acrópolis fue el Odeión de Herodes Ático. Imponente, majestuoso y perfectamente reconstruido. Perfecto para aquellos que carecen de imaginación. Simplemente nos encantó. El teatro, tiene capacidad para 6.000 espectadores y actualmente todavía se utiliza para representaciones teatrales y conciertos.

 

El Odeion de Herodes Atico
 

 

  • Los Propileos: Es la entrada monumental de la Acrópolis. Nos dejó con la boca abierta. No esperábamos una entrada tan grande y tan bien conservada. Todo lo que se conserva hace que sea fácil imaginarse la Acrópolis en su máxima esplendor y repleto de gente entrando y saliendo de ella.

    En los Propileos destaca el templo de Atenea Niké, dedicado a Atenea y donde había una estatua de la Diosa de madera sujetando una granada. Delante del templo se realizaban sacrificios en honor a Atenea.​

 

Los Propileos o entrada al Acropolis
 

Entrada al Acropolis
 

Los Propileos de noche

 

  • El Partenón: Entrando por los Propileos, el templo que más llama la atención es el Partenón. Dedicado también a Atenea y en su día con una estatua de la diosa de 12 metros de altura. Data del 432 a.C y lleva con andamios hace años debido a unas importantes obras de reconstrucción y mantenimiento. 

    ​El Partenón no es del todo como lo vemos actualmente. Lo tenemos que imaginar pintado de colores vivos y repleto de frisos con representaciones de batallas, Dioses, sacrificios y escenas de la vida diaria. La mayoría de esos frisos se encuentran hoy en día en el Museo Británico de Londres. También se puede ver alguno en el museo de la Acrópolis de Atenas.

 

Disfrutando en el Partenon
 

El partenon completo
 

El Partenon de Atenas y sus interminables obras
 

 

  • El Erecteion: Al lado del Partenón encontramos el Erecteion, templo de Poseidón Erechteus. Una curiosidad del templo es que a pesar de que Poseidón era el más venerado aquí, también se veneraban a otros dioses en este templo como Erictonio y Hefesto. Del templo destacan 6 estatuas conocidas como las Cariátides que están en muy bien estado. Las que vemos en la Acrópolis son réplicas de las originales que se encuentran en el Museo de la Acrópolis. 

 

Las famosas estatuas del Erecteion
 

 

  • El teatro de Dioniso: ya bajando de la cumbre de la Acrópolis (pero dentro del recinto cerrado del que has pagado la entrada) se encuentra el teatro Dioniso, Dios del vino y de la fiesta. El teatro tenía una capacidad para 17.000 personas y se realizaban representaciones en honor al Dios. En la primera fila se pueden ver los asientos VIP para personas que habían obtenido el derecho por asamblea para sentarse allí.

 

El teatro de Dioniso visto desde lo alto
 

Aitor en el teatro de Dioniso
 

Los asientos VIP del teatro de Dioniso
 


Nos esperaba un fin de semana lleno de historia en el que aprenderíamos muchísimo sobre la vida de la Antigua Grecia. Un fin de semana en el que nos enamoraríamos de Atenas y es que antes de irnos ya decíamos que queríamos volver.

 

Sentados sobre la roca cerca del Acropolis
 

 

Pais o ciudad: