El palacio Schönbrunn de Viena: residencia de verano de Sissí.

Un viaje a Viena no está completo si no se visita el palacio Schönbrunn, gran símbolo de la Viena imperialista. En este post te explicamos cómo visitar el palacio Schönbrunn de Viena: el tipo de entradas, cómo llegar y qué ver allí. 

 

¿Vale la pena visitar el palacio Schönbrunn de Viena?

 

El Schönbrunn está bastante alejado del centro de Viena, por lo que hay que ir de propio en transporte público. Tras haber visitado el palacio Schönbrunn y el palacio Hofburg, te podemos decir que el Schönbrunn nos gustó más y que vale muchísimo la pena. Es cierto que el interior del Hofburg es más espectacular que el Schönbrunn, pero los jardines del Schönbrunn son inigualables.

 

Fachada Schonbrunn Viena
 

Fuente entrada Schonbrunn
 


El palacio del Schönbrunn fue la residencia de verano de la familia imperial. Fue construido en el siglo XVII y en él residieron Francisco José y Sissí entre otros. Fue el palacio preferido de los Habsburgo hasta que se derrocó a la monarquía en 1918.

 

Comete el Mundo en los jardines del Schonbrunn de Viena

 

Avenida de los jardines del Schonbrunn
 

 

Cómo llegar al palacio Schönbrunn


Para llegar al palacio, cogimos el metro línea verde y nos bajamos en la parada Schönbrunn. Desde allí es muy fácil llegar, simplemente hay que girar a la derecha después de salir del metro y caminar por el paseo hasta encontrar el palacio. O lo que es lo mismo: seguir a la manada de gente que van hacia allí.

 

Jardines y palacio Schonbrunn
 

Estatuas jardines Schonbrunn
 

 

Entradas para el palacio Schönbrunn


Para visitar el palacio hay varias opciones de ticket dependiendo de lo que se quiera ver. Nosotros recomendamos comprar la Viena Pass que te ahorra bastante dinero y tienes el palacio Schönbrunn incluido con la entrada Classic Pass que es la más completa. Puedes comprarla aquí:

 

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Si quieres saber si la Viena Pass te va a salir a cuenta, lee este post de Que ver en Viena en 3 días y te lo explicamos.

 

Si te gusta realizar excursiones con guía, otra opción es visitar el Palacio del Schönbrunn con un guía en español que te irá explicando todo. En ese caso, reserva aquí tu excursión guiada.

 

Ten en cuenta que el Palacio Schönbrunn es uno de los lugares más famosos que ver en Viena por lo que las colas son siempre larguísimas para entrar. Con el Viena Pass o con el tour guiado te ahorras las colas de la entrada. No obstante, por si quieres comprar la entrada en taquilla, te dejamos aquí los precios [Precios 2018]:

 

  • Imperial Tour: 14,20€. Para visitar 22 habitaciones del palacio. Audioguía en español incluida y dura 35 minutos la visita. Esta entrada no la recomendamos porque, desde nuestro punto de vista, vale la pena ver las demás habitaciones del ticket Grand Tour.

 

  • Grand Tour: 17,50€. Para visitar 40 habitaciones del palacio. Audioguía en español incluida y dura 50 minutos la visita.

 

  • Classic Pass: 24€. Incluye el interior del palacio del Grand Tour (40 habitaciones) y te da acceso a la Glorieta y al laberinto de los jardines. Esta es la que escogimos nosotros (incluida en el Viena Pass).

 

 

Fuente del Schonbrunn
 

Fuente principal Schonbrunn
 


Cuando entras al palacio puedes pedir la audioguía gratuita en español. A nosotros nos fue muy útil y en menos de 1h recorres las 40 habitaciones visitables del palacio. Una pena que no se pudieran hacer fotos en el interior porque nos hubiera gustado enseñároslo. Durante el recorrido, se pasa por las sencillas estancias de Francisco José y Sissí. Y algunas más ostentosas de la familia Habsburgo.


El interior del palacio es bonito y ya que se va vale la pena entrar a verlo. Además, la audioguía te va explicando el culebrón entre Francisco José y Sissi (el pobre estaba muy enamorado de ella, pero ella no le hacía demasiado caso). 

 

Henar y Aitor en el Schonbrunn

 


Lo que realmente nos llevó tiempo son los jardines del Schönbrunn. Con más de 1,2 Km de largo, os podéis imaginar que llegar hasta la glorieta no es inmediato. No obstante, el paseo es muy agradable entre estatuas, flores y fuentes. 

 

Henar frente al edificio de la rotonda en el Schonbrunn

 

Rotonda del Schonbrunn
 


¡ATENCIÓN! Si vais en verano llevaros un gorro/gorra/paraguas estilo japonés o lo que utilicéis habitualmente para protegeros del Sol. En los jardines no hay ni una sola sombra y en Viena el Sol pica con ganas. Nosotros fuimos sin gorras y si agua y hasta que no llegas a la glorieta no hay ni bar ni fuente para hidratarte. Eso sí, en la glorieta tienes las dos cosas juntas.

 

Palacio del Schonbrunn visto desde lo alto
 


Como la entrada nos incluía el laberinto, entramos a ver qué tal. Fue un rato divertido y el laberinto no es nada intuitivo. De hecho, allí estábamos unos cuantos ayudándonos para salir. Si se va con niños es una actividad divertida para desconectar de la parte cultural.

 

Henar en el laberinto del Schonbrunn
 

Palacio Schonbrunn Viena
 


La visita os llevará una mañana aproximadamente, pero si se os hace tarde y habéis llegado a la glorieta, se puede comer en el bar.


A nosotros nos encantó este palacio y sus jardines. Recomendamos encarecidamente acercarse hasta la glorieta (aunque haya que subir un poco) porque se pueden ver unas vistas de la ciudad y del palacio preciosas.

 

Rotonda del Schonbrunn
 

Vistas a los jardines y palacio del Schonbrunn
 

 

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