Trekking desde Kalaw al lago Inle

Uno de los trekkings más famosos de Myanmar es el que va desde Kalaw hasta el lago Inle. Se puede hacer en 3 días y 2 noches saliendo desde Kalaw y llegando al lago o bien escoger la opción corta de 2 días y 1 noche. Con la opción corta haces los primeros kilómetros en camioneta para que hasta el lago te queden unos 40 Km para hacer en 2 días.


Tuvimos muchas dudas sobre si hacer el trekking o no. Las primeras dudas eran si hacíamos el trekking de Kalaw o el de Hsipaw (al norte del país) ya que los dos son los trekkings más típicos y hay quien dice que es más bonito uno y hay quien le gusta más el otro. Al final nos decidimos por el de Kalaw porque ir hasta Hsipaw nos suponía un desplazamiento de muchas horas desde Mandalay que nos desviaba de nuestra ruta. 


El trekking lo contratamos el mismo día de llegar a Kalaw. El más conocido es el que se contrata con Sam’s Family. Preguntamos a unas cuantas agencias y la del tío Sam fue la que nos transmitió más confianza. Nos dieron hasta las 17h de ese día para decidirnos si queríamos hacer el trekking o no. Y estuvimos dándole vueltas al asunto hasta esa hora. Teníamos mil dudas: ¿2 noches o 1 noche? ¿pasaremos frío? ¿nos cansaremos demasiado? ¿será una turistada? 

 

Primer dia de Trekking

 

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A las 17h fuimos al restaurante de Sam’s Family (donde informan de los trekkings) y les dijimos que haríamos el de 2 días y 1 noche. Nos propusieron para ese trekking una ruta alternativa y nada turística donde no nos encontraríamos a otros grupos. Fue cierto. El primer día fuimos entre los campos y las plantaciones, pasando por pequeños pueblos, donde la gente se alegraba de vernos y donde todavía se sorprendían de vernos por allí. Eran muy curiosos con nuestro guía también. Querían saber dónde había aprendido inglés para comunicarse con nosotros. 


En el grupo éramos 2 alemanas, 1 francesa y nosotros dos. Unas chicas muy simpáticas y decididas con las que pasamos 2 días muy buenos. Nuestro guía fue Kuki, quien respondía a todas nuestras preguntas y nos daba mucha información sobre la agricultura que íbamos viendo, sobre los pueblos y sobre las costumbres de las diferentes etnias. 

 

Aitor caminando con Kuki
 

Kuki nuestro guia
 


Durante los dos días pasamos por diferentes pueblos de las etnias Palaung y Pa-O. Estas etnias creen que son descendientes de los dragones y las mujeres en sus trajes típicos llevan un pañuelo en forma de dragón. Los hombres un turbante. Además, los vestidos de las mujeres son a capas, simulando las escamas de los dragones.

 

Familia etnica en Myanmar
 

Peque Pa-oh
 


Los niños fueron los más simpáticos. Siempre nos saludaban con un “Mingalaba!!!” y algunos nos seguían entusiasmados. En los pueblos suele haber una casa a modo escuela. Nos explicaba nuestro guía que en todo pueblo las personas más importantes son: el lider del pueblo, el monje y el maestro. Cuando hay que tomar decisiones sobre el pueblo, se reúnen conjuntamente para llegar a un acuerdo.

 

Chica ayudando a sembrar ajos durante las vacaciones
 

Chico conduciendo sus bueyes
 

Corriendo a por caramelos
 


Entre las diferentes etnias en principio no se pueden casar. Los matrimonios continúan siendo de conveniencia pero la cosa está cambiando. Nuestro guía dijo que pudo escoger con quien casarse. Si una pareja de diferentes etnias decide casarse, han de abandonar sus pueblos.


Otras curiosidades que nos explicó fue que las herencias pasaban de abuelos a nietos (en vez de padres a hijos) ya que normalmente cuando los abuelos mueren son los nietos los que están empezando a construir su vida y los padres ya tienen un hogar y unas tierras. Parece que tiene sentido.

 

Dia de Mercado
 

Familia Myanmar
 

Joven chica de Myanmar
 


Durante el trekking vimos plantaciones de chilli, ajos, jengibre, arroz, algodón, patatas, tomates…. Y un montón de árboles que nos iba explicando.


El trabajo del campo es muy manual. No tienen máquinas. Todo se siembra a mano, se recoge a mano, se seca a mano, se distribuye a mano… distribuyen los productos por el país y también exportan a India y China. 

 

Plantacion de Chily
 

Trabajando en el campo
 


Las casas de los pueblos son en su mayoría de bambú, sin ventanas… con servicios muy básicos. Si tienes electricidad eres un afortunado.


El primer día aguantamos bien el ritmo de la caminata. Era el primer día y todavía no teníamos las piernas cansadas. Paramos en un pueblo a comer. Cuando contratas el guía las comidas van incluidas y nuestro cocinero se adelantaba para que cuando llegásemos estuviese la comida lista en casa de unos locales que cedían el espacio a cambio de una propina. 

 

Ninos en Myanmar
 

Todos los peques se nos acercaban

 


La noche del trekking era lo que nos daba más miedo y realmente fue lo peor de todo. Dormimos los 5 en el suelo en una habitación común. En principio nos pusieron como un “colchón” de 1 cm pero la sensación era que dormías directamente en el suelo. La casa olía muchísimo a humo ya que cocinan en el suelo con la leña directamente y no hay ventilación. En nuestra habitación estaban los agujeros de las ventanas pero no había ventanas, sino unos plásticos para parar un poco el aire. Debajo de nuestra habitación pusieron las vacas de la casa, que cuando se movían se movía toda la casa. La noche se hizo larga. No pasamos frío por la cantidad de mantas pero no descansamos nada. Entre los movimientos de las vacas, los ronquidos de las vacas, que había una tarántula (a ojos de Henar... :-P ) en la habitación y que dormir en el suelo era una tortura…. Yo contaba las horas para volver a empezar a caminar.

 

Nuestra casa en el trekking

 

Nuestras camas
 

Tipicas casas del Myanamar rural
 


Ninguno de nosotros tuvo un buen sueño y es por eso que creo que hicimos bien en hacer el trekking de 2 días y 1 noche. En 2 días nos dio tiempo a conocer muchos pueblos, ver el Myanmar más rural y por un camino nada turístico. Pero a la vez el segundo día fue ya más cansado. Los kilómetros pesaban en nuestras piernas…


El segundo día era una ruta común con todas las agencias porque es la llegada al lago (se llega por el sur del lago). Si el primer día no nos encontramos a nadie, el segundo día nos íbamos cruzando con muchos grupos que se dirigían caminando hacia el soñado lago Inle. El último día es de bajada. Hay algunos trozos de piedras no demasiado buenos y tuvimos suerte en ir en época seca porque en época de lluvias el guía nos decía que era imposible pasar de los barrancos que se formaban.

 

Vistas desde el punto mas alto del trekking
 


El trekking lo recomendamos sin ninguna duda. Y esta ruta alternativa que nos propusieron por lugares menos turísticos fue un acierto. Aprendimos mucho sobre la vida del país, sobre su economía y su cultura. Fueron dos días muy enriquecedores. Si nos preguntáis si lo recomendamos la respuesta es SÍ. Ahora bien, nosotros agradecimos haber hecho el de 1 noche y no el de 2 noches.

 

Henar caminando junto a las alemanas
 

Grupo de trekkers
 


Las últimas horas del trekking fueron duras, veías el lago y nunca llegabas a él pero al final tuvo su recompensa. Montarte en un bote por primera vez en el lago Inle te provoca una sonrisa que no se te va en todo el trayecto. Te das cuenta que entras en otro mundo, un mundo tranquilo, de paz… donde todo se mueve a otro ritmo y donde la gente vive de una forma totalmente distinta a la tuya. Ves los primeros pescadores, los primeros resorts, los primeros pueblos…. Y a partir de aquí solo queda disfrutar tantos días como puedas de esta magnífica zona de Myanmar!

 

Ultimo dia de trekking casi al llegar
 

 

 

 

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